Notas de un preso

Ricardo Bernal- Segundo regular- Abril 2020

¿Dónde está? Me llamó y estuvimos jugando largo tiempo, ahora me he girado un momento para ver al mundo volverse loco, y la perdí entre el gentío, entre los gritos silenciosos que recorren las calles, el caos hueco y vacío existente en cada rincón, y la muchedumbre evaporada de la calle en minutos. Aún permanecen sus miradas de miedo, pánico, confusión y desconfianza.

Entre tanto ruido ahogado se ha perdido mi motivación. Esos vacíos sonoros hacen que me retumben los tímpanos, golpeando mi concentración haciéndola sangrar, por donde se escabulle la creatividad. A pesar de tanto vacío, hueco, silencio… escucho ruido en mi cabeza, dándome con el dedo por la espalda mientras me sigue por toda la casa. Es una sombra que va creciendo detrás de mi, la cual no me atrevo a escuchar ni ver ¿Es de cobarde o de superviviente?

A veces noto como mi cuerpo tiembla esporadicamente, como un golpe seco. Así que miro de reojo a mi espalda y veo como el aburrimiento, rodeado de ese ruido negro, va dejando a mi paso los cadáveres de mi motivación, de mis ganas y de mi curiosidad que se tambalea, llena de moratones por el cuerpo y la cara ensangrentada, a la vez que me mira socorridamente mientras va desplomándose. Solo me queda cerrar los ojos y esperar mi turno. Hasta que me despierto para vivir la misma historia, cada día. 

Narrativa del perpetuo progreso

Asu Rivero – Actriz y Profesora de Juego en la escuela

HOUSTON TENEMOS UN PROBLEMA … pues anda que aquí!

PREGUNTO…

Yo: ¿Ante esta catástrofe nos haremos más humanos?

Yo misma: Ojalá sirviera al menos para eso.

Yo: ¿ Estamos muy mal dirigidos?

Yo misma:  Se nos enseña muy mal. La solución a largo plazo de todo es la educación, la preparación de los seres humanos.

Yo: ¿Cómo?

Yo misma:  Lo primero es que la gente razone y piense por su cuenta. 

Yo: ¿Nos están educando al revés? 

Yo misma: Nos educan para producir y consumir. Nadie nos prepara para ser más humanos. Dicen que no hay alternativa.

Yo: ¿Cómo que no?  Ser mejores en vez de tener más cosas.

Yo misma: :La alternativa es educar para ser mejores

PIENSO…

 «El caos es un orden que no conocemos». Pues ahora estamos en un orden que no conocemos.

Yo: ¿Y qué perspectivas hay?

Yo misma: Pues el próximo orden.

Yo : ¿Cómo será?

Yo misma: No lo sé. Tengo mis ideas, pero no lo sé.

REFLEXIONO

Yo y yo misma:  Es necesario no solo conocerse a sí mismo, sino también conocer la propia especie. ¿Cuántos de nosotros conocemos nuestra especie lo suficiente como para conocernos a nosotros mismos?

 Nuestros intentos de vivir vidas “deseables y satisfactorias”, las mentiras que se repiten con tanta frecuencia que terminan por volverse indistinguibles de las voces que habitan en nuestra cabeza. La civilización es el mayor logro de la humanidad. El progreso es innegable. Eres afortunada de estar viva aquí y ahora. 

Cualquier duda, desesperación o decepción que sientas es culpa tuya, supéralo, olvídate de las penas, tómate una pastilla y deja de quejarte…

CONCLUSIÓN

 Yo: Entonces, ¿Estoy jodida?.

Yo misma: No, pero deja de pensar tanto  y haz algo ¡joder!

Mientras esto me ocurre a mí, a mí misma, leo “Civilizados hasta la muerte” 
de C. Ryan.

Cuenta la historia de una historia de la historia ….                

 Firmado: Yo y yo misma

AUTORRETRATO

Laura López- Segundo regular

MÁSCARA
 
Camino por la vida disfrazada, como si viviera en un carnaval
constante.
Obligada a ser y a aparentar algo que no soy, ni quiero ser.
 
Una máscara que me estorba y me molesta.
Que tan solo me deja respirar, cuando se me cae.
 
Así que me la he quitado y he empezado a vivir.
Con todo ese aire, que estaba encerrado en mis pulmones.
CINCO MINUTOS
 
Solo cinco minutos, tardé en juzgarme.
 
Y sigo utilizando, muchos cinco minutos, para dejar de hacerlo.
 
Así que, no.
No te pido que me quieras.
Yo tampoco sé quererme.
ESTOY  BIEN.
 
Con los muñones empapados en lágrimas.
El corazón y la respiración,
al ritmo de una canción tecno,
que suena a las cuatro de la mañana.
 
Te digo que estoy bien
y que mal miento.
CONSEJOS:
 
Sé tú misma.
No tengas miedo.
No te rayes.
Todo pasa.
Deja el pasado atrás.
No llores más.
Sonríe un poco.
Sé fuerte.
Afronta los problemas.
Sé feliz.
 
Y si, yo lo intento.
Pero quien la sigue, no siempre la consigue.
 
Así que, métete tus consejos de mierda por el culo,
y déjame buscarme,
tener miedo,
rayarme,
mirar al pasado,
llorarlo,
no ser fuerte,
no afrontar mis problemas,
y sobre todo,
déjame estar triste.
QUIERO.
 
Quiero comerme el mundo,
pero el mundo me come a mí.
CADA DÍA UN POCO MÁS:
 
Me pierdo,
cada día un poco más.
Cada día en un lugar diferente,
y a veces me pregunto si me volveré a encontrar,
y otras si de verdad quiero hacerlo.
 
Me pierdo y me encuentro
cada día un poco más,
a partes iguales.
 
A veces me rompo,
y otras,
siento la falsa ilusión de reconstruirme.
 
Cada día me rompo y me reconstruyo.
Cada día me reconstruyo y me rompo.
Cada día un poco más,
Casi como un puzle sin final.
 
Cada día un poco más.
DECLARACIÓN
 
Me encantan las almas perdidas y las personas rotas.
 
Me provocan una especie de atracción incontrolable.
Un deseo fugaz, de intentar encontrarlas, recomponerlas.
 
Me pase mucho tiempo intentándolo.
Hasta que me di cuenta que, nadie estaba más perdido
o más roto que yo.
 
Y en ese preciso instante.
Me dio un ataque de risa.
Algo incontrolable.
 
Yo era mi mayor atracción y nunca me quise.
Nunca me encontré. Nunca me reconstruí.
Nunca permití que alguien lo intentara.
 
Ahora me atraen las personas enteras.
Por eso, sigo sola en mitad de tanta gente.
AUTODESTRUCCIÓN
 
Aquí estoy, vomitando palabras que no sirven para nada.
Sin sentido y sin control.
Sabiendo que no va salir nada bueno de tanto odio acumulado.
 
Creo que me odio.
No.
Sé que me odio.
A mí y a todo aquello que provenga de mí.
 
Tengo agotado el amor propio.
 
Olvidé los monstruos de debajo de la cama,
demasiado pronto tal vez.
 
Pero me gusta saber, que yo,
me convertí en mi peor monstruo.
 
Esto me fascina.
Mi miedo propio.
El nunca ser suficiente,
suficiente para mí.
 
Pero para odiarme tanto,
he tenido que quererme mucho.