SOLO UN METRO DE DISTANCIA

El 31 de enero de 2020 los alumnos y alumnas de la Escuela Cuarta Pared asistimos a un encuentro con parte de la compañía Serena Producciones, en relación a su última obra “Solo un metro de distancia”.

Es una historia sobre el daño. Sobre lo que significa el daño, sobre lo que provoca, lo que conlleva, sobre cómo se vive con él, sobre si se puede superar. Es una historia sobre quienes reciben el daño y sobre quienes son testigos de ese daño.

“Solo un metro de distancia” es la última obra de Antonio C. Guijosa tras “Iphigenia en Vallecas” (ganadora de dos Premios Max), y es la tercera pieza de la compañía Serena Producciones con Ana Mayo, Beatriz Grimaldos, Muriel Sánchez y Camila Viyuela.

SOMBRAS Y LUCES DE ESTA PANDEMIA

Ahinara Linares- Segundo Regular- 29 abril 2020

En una de esas sombras anoche hice este dibujo.

Patxi Durán- Tercero Regular- 30 marzo 2020

Daniel España- Tercero regular- 30 marzo 2020

“Empieza el día en el umbral de mi ventana.

El tiempo en la jaula no se acaba, miro el telediario y se rompe la calma. 

Las cifras marcan el número de gente que no vuelve a casa 

El mundo se limpia

Crisis monetaria

La tierra respira el oxígeno que le faltaba.”

Daniel Pérez- Segundo regular- 30 marzo 2020

Beatriz Rivas- Segundo regular- 30 marzo 2020

Dialéctica de amo-esclavo de Hegel
El amo existe porque lo hace el esclavo 


Dialéctica de luz-sombra 
En la oscuridad no existe ninguna 


En plena oscuridad no existo yo tampoco.

Candela Martínez- Segundo Regular 31 marzo 2020


MUNDO DE OPUESTOS
Hace dos semanas tenía la sensación de estar viviendo en la parte más agitada de un torbellino . Girando y girando, mareada hasta el alma pero sin llegar a caerme del todo. Casi rezando por romperme al fin lo suficiente para convertir arreglarme en una prioridad. Ahora estoy encerrada, chocándome con las paredes, pero en pausa.Estamos en un tiempo de opuestos. Morgues tan llenas que tienen que abrir el palacio del hielo a los cadáveres, sin cobrar entrada. Animales que retoman las calles tranquilamente, abejas que rebrotan en un aire más limpio. Prohibición de verse y de tocarse y unión, ayuda en la distancia. Teatros cerrados y redes sociales que se llenan de propuestas creativas. Brutalidad, paranoia, y toma de conciencia social. Un amigo de mi madre ha muerto. No puedo visitar a mi padre por miedo a contagiarle. Hay personas atrapadas en una burbuja de soledad, y personas que desearían estarlo por el ambiente en que les ha tocado estancarse. Pánico. Ambulancias que no llegan a tiempo. Gente cuyas manos se vuelven azules en algún callejón, sin que nadie se entere. Sin embargo, también se están disparando las menos comentadas necesidades básicas. Vernos. Apoyarnos. Aprecias cualquier mínima interacción para ser un poquito más amables. En los silencios dejados por la vorágine, hay quien ha encontrado el espacio vacío que necesitaba para crear. No lo sé. No soy quien para definir este momento mejor que esto. 

Eva Gallego- Segundo regular- 31 marzo 2020

Laura López- Segundo Regular- 31 marzo 2020

SOMOS SOMBRAS

Mientras yo escribo esto, alguien esta muriendo. Ellos, los que de verdad estan pasando esto, estan solos en hospitales, sin familiares, sin amigos. Un día entran y muchos no salen.

Podría intentar poner luz al asunto, pero somos sombras, con grandes cortinas de humo, en las que de vez en cuando entra un rayito de arte.

La luz le toca al mundo, se ha librado de las sombras.

Jose Cánovas- Segundo regular- 31 marzo 2020

“Tormentas dentro de tormentas” 


Lucho contra el insomnio. Bueno, no sé si puedo luchar contra él.

Estos últimos días duermo por la mañana y vivo por la noche. Son noches lúgubres, solitarias, amargas, pobres en felicidad.

Decidí que tenía que romper con eso, así que puse una alarma.

Una alarma; ese martillo mañanero que te penetra los tímpanos hasta matarte del asco. La he puesto a las 8:00.

A esa hora lo primero que hago es estirar y hacer algo de deporte. Aunque llamar deporte a lo que hago, es un sacrilegio para las personas que de verdad lo hacen. Digamos que hago ejercicio continuado hasta que me desmayo. (sí, así queda mejor)

Pensaba que con todas esas medidas, cuando llegase la desoladora noche, dormiría perfectamente, pero no. Son las cuatro de la mañana y estoy leyendo a Poe, mientras escucho una playlist de Country en Spotify.

Es difícil luchar contra el insomnio. Sobre todo, si solo tienes una frase en la cabeza “Tengo que dormir”

Es difícil luchar contra aquello que te atormenta. Es fácil vencerlo, solo tienes que no pensar en ello. ¿Pero cómo no voy a pensar en lo que me está atormentado? Es como una termita destruyéndome el cráneo. Como un goteo que no cesa.

Estos días estoy disfrutando de la luz y sufriendo de la sombra. No quiero que llegue el momento de la inmensa e infinita sombra. No quiero que cubra mi cuerpo y me torture. No quiero, no quiero, no quiero…

Rosa Pozuelo- Segundo regular- 31 marzo 2020

Vislumbres
Vuelvo a la cocina y vuelvo al salón
y vuelvo
y vuelvo
y vuelvo.

Es más tarde pero sigue siendo 30 de marzo.
El tiempo se ha quedado suspendido en nuestras casas.
La ciudad está en silencio.
Se escuchan los pájaros desde mi octavo piso ubicado en la avenida.
Luz
Voy a comprar al super y solo hay individuos con máscaras.
Sombra.
Pienso en cuánto tiempo llevaba sin estar y compartir con mi padre.
Luz.





El miedo te paraliza y te envuelve en sombras.

Me aferro a la luz:

Marta RodríguezSegundo regular- 31 marzo

Martha Sánchez- Tercero regular- 1 abril 2020

Acariciando suavemente las páginas, que recuerda a memorias pasadas sedientas de encontrar
respuestas, explicando la portada y el anverso, la contraportada y el reverso.
La pasión cuneiforme por los asientos de atrás y la locura informe de nuestros días contados.
El reloj se ha parado.
Y vuelve a deslumbrarme con el cristal y su reflejo, con su lisergia interrumpida.
La interrupción de una felicidad sólo vivida cuando es echada a la nostalgia, los
acontecimientos no tintados como felices o tristes, sólo la memoria es capaz de darles ese don,
soy yo quien los cambia según el tiempo pasa y cambio de opinión.
No tengo la capacidad de ser en el momento sensible a la felicidad. Pero puedo percibir su
despertar, su salida, como si de un sueño se tratara.
Lisergia interrumpida.
Como dejar el capitulo sin terminar al llegar a la parada.
El mundo se ha parado y yo permanezco helada mientras la humanidad tiembla.
Se ha frenado el fútil duelo de antologías feroces en las terrazas y en las comidas. Ahora solo
se vislumbran en las redes sociales. Sitio en el que además, es más fácil creerte tus propias
mentiras.
Se ha frenado la tristeza apartada por unas horas a cambio de risas y cervezas.
Se ha frenado también la culpabilidad de nuestros actos por salir a aplaudir a las ventanas.
Nuestras mentes, llenas de libertad y desinterés por las muertes, censuras y torturas ajenas al
virus en otros continentes y sin ir más lejos, en nuestro propio país, dónde mientras los
primeros días se recomendaba la gente quedarse en casa, seguían desahuciando a personas de
su hogar. Nuestra conciencia se ha limpiado con el mismo papel higiénico que ha desaparecido
de los supermercados por avaricia.
Todo lo que creíamos que tenía sentido y razón de ser en nuestras vidas, se ha frenado por un
tiempo indecible. Todo el entusiasmo y desosiego por cumplir sueños pequeños fechados en
este momento, se ve ahora suspendido en el tiempo, un tiempo tan difícil de recuperar como
las vidas pérdidas, o las economías familiares.
Suspendido en el tiempo, como una idea no desarrollada o un libro a medias, queda también
un amor. Confinados en un pensamiento compartido y solitario. Las promesas de un futuro tan
borroso y seguro como el mismo pasado en el que extendidos nuestros cuerpos al sol nos
entregábamos al deseo y su exposición. Las palabras ya no pesan, pero salen de tus labios
como el humo.

Laura Hernando- Tercero regular- 1 abril 2020

LAS LUCES, Y LAS SOMBRAS QUE NOS ACECHAN

Abrir las ventanas y ver una pared. La luz artificial de estos días nublados no me anima a hacer
nada, sin embargo, sigo haciendo. El problema viene cuando me siento, abro los periódicos
online, los artículos, me quedo absorta en mis pensamientos y llega un punto en que mi
cabeza se llena del blanco de la pared que veo por la ventana. Hay un punto en el que la
incertidumbre es la que responde mis preguntas.
Mis días grises se llenan de luz cuando trabajo en la red de cuidados de Madrid Centro, donde
estoy conociendo personas maravillosas. Cuando canto, dibujo o hablo con mis compañeras de
piso. Cuando hago videollamadas con la familia y amigos. Sin embargo, se oscurecen cada vez
que me entero de un nuevo caso.
Las casas pequeñas, sin espacio, con neveras vacías, con personas que han dado positivo
dentro, compartiendo 30 metros cuadrados. Las niñas sin acceso a internet y sin televisor que
están completamente fuera de una enseñanza que nunca ha sido igual para todas. Las
personas migrantes que sufren el racismo policial, institucional y que muchas veces,
desconocen los recursos a los que pueden recurrir por una brecha en el acceso a la
información, de la que poco se habla. La policía de balcón cuyo individualismo y envidia
corrosiva lleva a atacar a aquellos que deben, o necesitan salir a las calles, hoy tan vacías. Los
despidos. Los negocios cerrados. El padre de mi pareja repitiendo “No sé qué comeremos
mañana”. La llamada de una mujer preguntándome cómo iba a pagar su piso, que muy bien
que le llevemos la compra, pero que qué pasa mañana. Los recortes en sanidad que han
llevado a una reorganización del sistema sanitario dejando vacíos los centros de atención
primaria, heroicizando una profesión, que muy lejos de ser heroica, es imprescindible y ha sido
durante años lentamente destruida y devaluada. La ansiedad. Las trabajadoras de los cuidados,
sin empleo, sin contrato, sin nada. El miedo colectivo. La lejanía. La prohibición de los besos y
los abrazos. El echar de menos y estar lejos de las personas a las que quieres. Las muertes y los
ingresos, cada vez más cercanas. El esperar, qué vendrá mañana. Esperar. Esperar. Esperar.
Esperar. Esperar. Esperar. Esperar. Esperar. Esperar.
Soluciones lentas, soluciones incompletas, soluciones dentro de un sistema que es incapaz de
solucionar nada. No rescatemos lo antiguo, creemos lo nuevo. Solas no podemos, ya lo hemos
visto. Las luces. Ha vuelto el tiempo, lo compartido. Se ha manifestado que la sanidad NO
PUEDE SER un negocio, porque NO ES rentable y porque NO DEBE serlo. Hemos escupido bilis
al ver como empresarios han preferido arriesgar la salud de sus trabajadores condenándoles a
enfermar o a contagiar a sus seres queridos, ¡nos necesitan y lo saben! Ahora tenemos que
saber que sin nuestra colaboración, ellos no pueden, que nuestras vidas son más importantes
que las de las grandes empresas. Los barrios llenos de solidaridad. La huelga de alquileres, la
movilización por frenar la curva social. Los repartos de comida que se suman cada día. La
incorporación de personas voluntarias.
Nos hacemos conscientes de nuestra interdependencia. Nos hacemos conscientes de lo
imprescindible. Las luces son la oportunidad por un futuro que tenga la vida en el centro, que
tenga los cuidados por bandera, que abandone el consumismo y cambie sus dinámicas de
producción. Las luces son el tiempo para pensar un futuro que tenga en cuenta la naturaleza y
el entorno y sea consciente de que somos eco-dependientes. Que tenga en cuenta a las
personas que lo habitamos. Pero para eso, hay que coger carrerilla, porque de momento el
miedo va ganando.

Susana Sanz- Primero regular- 1 abril 2020

Rosa Beunza- Primero regular- 1 abril 2020

Carta a Esther, refugiada judía que viaja a bordo del San Juan, 1942. 

“Querida Esther,

Creo que empiezo a comprender algo de la situación que estás viviendo. 

Podría empezar hablando de la incertidumbre; al principio, solo me planteaba cosas como: ¿Qué es este mal que nos acecha? No llegará hasta aquí ¿no? Y si llega… No será tan grave. Pero poco a poco me fui dando cuenta de que sí, es tan grave como pensaba y más. 

Decidí irme de mi nuevo hogar, no porque quisiera, si no porque era lo mejor para mi, pero no quería, no me imaginaba abandonar mi nuevo hogar aunque fuera por quince días. Entonces me planteé: ¿Qué sería abandonarlo para siempre?

Llegué a Pamplona. Por suerte me esperaba mi familia, gente que me quiere, con un techo, comida, calor y, lo más importante, amor. De nuevo pensé: ¿Qué sería llegar a un sitio y que te rechacen? Después de haber huido de tu casa, de la que no querías salir, llegar y sentir que no tienes un sitio propio.

Comenzó este pequeño enclaustramiento y la gente comenzó a enfermar a mi alrededor. Sentía la amenaza cerca, dormía con miedo de despertar y recibir malas noticias de familiares. ¿Y tú Esther? ¿Como podías dormir tú sabiendo que Mine podía sufrir todo ese daño? Sabiendo que seguramente ya lo estaba sufriendo y tu no podías hacer nada, solo paliarlo, solo esperar. 

Pasaron los quince días, parecía que todo iba a acabar y, de repente, estos quince días se convierten en treinta. Pero ¿Qué son treinta días en comparación con tres meses? Tres meses en un barco a la deriva, sin poder atracar, viendo como a cada día le sigue otro y otro más. 

A pesar de todo, me he dado cuenta Esther, que soy afortunada, porque yo se que esto pasará, porque no dependo de nadie ni nadie de mi, solo tengo que cuidarme y pasará.

Puede que tenga que llorar por alguien o puede que no, pero pasará. ¿Y tú? ¿Sabes si tu sufrimiento pasará? ¿Sabes si os dejarán de perseguir? ¿Os dejarán a ti y a Mine tener la vida que os han arrebatado solo por ser judías? 

Espero que sí, Esther, espero que lleguéis a buen puerto y espero que las atrocidades que estáis viviendo no se vuelvan a repetir. 

No creo que pase, la humanidad esta avanzando, no cometeremos los mismos errores. ¿No?


Un saludo, Esther.”


Esther es uno de los personajes que se encuentran en la obra de teatro “San Juan” de Max Aub. 

Pablo Hunter- Primero regular- 1 abril 2020

Eric Ruiz de Loizaga- Segundo regular- 1 abril 2020

En el frío y el silencio,
Enloquezco y nace el miedo,
De mis sombras y de mí,
De la tristeza constante,
Hay días que son así.

Pero justamente ahí,
En el borde de lo incierto,
La luz sale a relucir, 
En el fondo de mis sombras,
Donde el arte nace en mí.

Paula RodríguezSegundo regular- 1 abril 2020

Haciendo un repaso por éstos días que llevamos encerradxs no he podido parar de preguntarme ¿Por qué no me parece tan terrible?¿Por qué no estoy volviéndome loca y deseando volver a la normalidad? Creo que porque a pesar de la razón negativa por la que estamos así, a pesar de toda la desgracia que no deseo, el mundo se ha puesto en pausa y siento que era necesario.

Necesario para tomar conciencia, analizar que queremos, que es lo que realmente importa que necesitamos o que no valoramos sólo por tenerlo al alcance de nuestras manos a diario.

Basta ya de vivir con la velocidad aumentada, corriendo de lado a lado fatigados,como si nada importara,BASTA.

Me choca muchisimo que le encuentre parte positiva a todo ésto, pero es así. Podemos centrarnos, podemos ocuparnos de un sinfín de cosas a las que antes no le dábamos importancia, podemos escucharnos, incluso hasta estamos más en contacto con la familia y los amigxs.

Podemos hacer limpieza no solo en nuestras casas, también en nuestras cabezas y tirar todo aquello que no nos sirve una mierda, organizar y priorizar.

Darnos cuenta que no importa tanto el “yo” que importa mas el “nosotros”, que nos necesitamos y compartimos mas cosas de las que igual no somos conscientes, nos guste o no.

Absurdamente siento que antes estábamos en las sombras y ahora empieza a haber luz y se necesita luz para elegir un rumbo apropiado.

HUMANOS

LAURA LÓPEZ – SEGUNDO REGULAR

JUSTIFICACIÓN
 
“Escribir sobre las cosas, me ha permitido soportarlas”

No lo digo yo, lo dice Bukowski.
 
Tantos pensamientos juntos.
Tanto corazón separado.
 
Tantos humanos.
Tan poca humanidad.
 
Así lo siento.
No lo siento.
FUEGO
 
Se quema mi casa y no puedo ir a ningún sitio.
 
Me quemo.
Nos quemamos.
Y nos lo hemos buscado.
 
El mundo está en llamas, por cerillas que hemos encendido nosotros.
 
Quemarnos a nosotros mismos.
No, no es poesía.
Es el día a día.
SOLEDAD
 
Me fascina la soledad y la falta de ella
 
Los humanos no sabemos estar solos.
Vamos de aquí para allá como locos, como pollos sin cabeza.
 
Con una persona siempre al lado, a la que la mayoría del tiempo,
ni siquiera escuchamos.
Simplemente, la ponemos de fondo, como a la tele.
 
Para no estar solos.
Para no escucharnos a nosotros mismos.
 
No por miedo a saber que nos diríamos,
o mejor dicho que nos reprocharíamos.
Es por el miedo a darnos cuenta, que no tenemos nada que decirnos.
 
Alguien dijo que el ser humano, está hecho para ser social.
Y yo te digo, que una mierda,
que lo que pasa es que nos acojona estar solos.
LO BIEN QUE LA CAGAMOS
 
Los humanos, tenemos la gran capacidad de estropearlo todo.
Hemos cometido innumerables errores.
 
Alguna vez te has preguntado
¿Que estoy haciendo?
¿Que estamos haciendo?
 
Yo sí.
Llegue a una conclusión.
No te preocupes, siempre hemos sigo así y aquí seguimos
 
Así que ponme otro vino, blanco por favor, que al menos hace sol.
NACER
 
Somos personas nuevas cada día.
Un día te cambia y al día siguiente eres diferente.
 
Nos conocemos a nosotros mismos todos los días.
Nos presentamos a los demás.
Y los demás se presentan a nosotros.
 
Cada día decidimos quien ser y con quien estar.
 
Así que no me hables de los propósitos de año nuevo,
que cada año nacemos 365 veces.

¿QUÉ ES TEATRO PARA TI?

Hoy es 27 de marzo, Día Mundial del Teatro y con motivo de este día dedicamos nuestra primera propuesta grupal en el Diario de Encierro. Confinados en sus casas, algunos alumnos reflexionan sobre qué es el teatro para ellos.

Laura Hernando-Tercero Regular- 27 marzo 2020

Gloria Rodríguez Melero- Tercero Regular- 27 marzo 2020

“Hace tiempo supe realmente lo que significaba la magia. Al menos, lo que es para mí. La magia es algo efímero, quizá dura una milésima de segundo; pero la sensación que deja dura algo más. Y cuando esa chispa aparece dentro de ti, de pronto, lo incendia todo. Y entonces, la antorcha de tu pecho arde como la primera vez que lo hizo. Esa sensación jamás cambia.”

Martha Sánchez Lerena- Tercero Regular- 27 marzo 2020

Nosotros en los veranos, cuando ya no había recreos,
solíamos perdernos entre la humedad del césped mojado
y el tacto del viento en nuestras caras,
embriagado de paisajes verdes y altos.
Merendábamos tantas veces como tías teníamos,
pues sin que mamá se enterara, entre funciones y juegos,
paseábamos hasta sus calles para saciar hasta el fin nuestros estómagos.
Las costumbres más mundanas y los deseos más sencillos
nos hacían habitar nuestros sentidos en su máxima exponencia.
Conocí la pasión por aquella época y siendo aún muy niña.
Mi padre suele decir, que los olores de la infancia
nunca regresan con tal intensidad como en antaño.
Sin embargo, para mí la pasión vuelve impregnada
de olor a madera vieja de un escenario del colegio.
Crecíamos y el mundo se encargaba de mitificar nuestras nostalgias,
dejándonos claro, que nunca seríamos tan felices como en las reminiscencias.
Desprendiéndonos del legado de los sueños
y educándonos para ser cosas que no quisimos.
Convenciéndonos, de que la pasión residía sólo en las concupiscencias.
El filosofo Merleau-Ponty decía
que nunca sería capaz de curarse de una infancia tan feliz como la suya.
Yo sólo conozco una forma curarme y es habitándola dentro de un teatro.

Eva Gallego- Segundo Regular- 27 marzo 2020

Marta Rodríguez Álvarez-Segundo Regular-27 marzo 2020

¿De qué sirve la cultura en tiempo de cuarentena? En un tiempo donde la prioridad es la salud y la supervivencia de la especie?

Creo que es tiempo de reflexionar, de pararse, de plantearse qué pinta el arte en  todo esto. Aprovechar y mirar hacia atrás: leer, observar y tomar energía para crear. Crear desde la necesidad: necesidad mía como creadora, pero necesidad también de la sociedad. La cultura alimenta al pueblo, y hay que comerla con el pan. Hay que evitar el aletargamiento común, y no caer en la moral de rebaño.

Teatro
Un veneno que se te mete en el cuerpo
- ya te ha picado el bicho, me dijo Marisa Vallejo una vez.
Un veneno como el demonio de Sierva María 
En Del Amor y Otros Demonios, que escribió Gabo. 
Es un pulso vital 
La vida, o como si lo fuese. 


El pasado verano
Una señora cargada de naranja 
Me dijo en Lavapiés :
La plaza es un gran teatro. 


¿Qué es el arte
Sino los ojos de quien lo sabe ver?
Crear es transformar
Lo que ya existe 
Para proporcionarle el pulso que se merece.

Patxi Durán- Tercero Regular-27 marzo 2020

Jessica Perales Jimenez-Primero Regular-27 marzo 2020

Teatro es vivir, sentir y transformarte en todo lo que creías imposible. Teatro es poder viajar a otros mundos sin ni si quiera haberlos pisado nunca, pero con la certeza de poder volar a través de ellos. Es ese universo magnético que te atrapa y donde sabes que una vez te adentras en él, por unos instantes, todo estará bien.

Rosa Beunza- primero de regular-27 marzo 2020

¿Qué es el teatro para mi?

Abres el libreto, lees ese texto, imaginas cada escena en tu cabeza, cada acto cobra forma. 

Llegan los ensayos, todo se derrumba, nada cuadra con tu idea; es mucho mejor, se está creando algo nuevo, algo tan especial que ni siquiera lo habías llegado a imaginar. 

Es el día del estreno, piensas que te ahogas, que todo va a fallar pero, de nuevo, te equivocas. Estás contando una historia, tu historia y todo se vuelve a llenar de un nuevo sentido.  

Termina la función y… ¿se ha acabado? 

Que va, simplemente vuelves a empezar, es la magia del teatro. 

Laura Lopez- Segundo Regular- 27 Marzo 2020

¿PARA QUE SIRVE?
Un día tuve la feliz idea de decir.
Quiero ser actriz.
Quiero bailar.
Quiero escribir.
Quiero vivir mi vida y ser feliz.
La respuesta a esta afirmación,
fue una cuestión.
¿Y el arte para qué sirve?
Tras horas de discusión,
una pregunta fue la conclusión.
¿Y la guerra para que servía?

Rosa Pozuelo Dorado- Segundo Regular- 27 marzo 2020

“La primera vez que memoricé texto, lo que más me sorprendió fue la información que extraía con cada nueva lectura de la obra. Cuando pensaba que ya había profundizado, descubría un dato nuevo.

Releer se puede equiparar al hecho de permanecer y vivenciar las mismas acciones una y otra vez.”

Candela Martínez- Segundo Regular- 27 marzo 2020

Carlota Aragón- Primero Regular- 27 marzo 2020

¿Qué es el teatro?
¿Algo que permanece en el tiempo?
¿Algo que la historia repite y cada vez hace más libre?
¿Algo que frustra y satisface a la vez?
¿Algo que necesita ser duro para que refleje la sociedad?
¿Algo que te hace llenarte del vacío que deja?
¿Puedes jugar con el todo y con la nada?
¿Jugar con nuestra Utopías de lujo y con nuestros sueños más peligrosos?
¿Dar y recibir en un mundo ausente de reciprocidad?
¿Demarcar hasta dónde llegamos como sociedad y vivir la sociedad de una forma ilimitada?
¿Vives la magia o la creas?
¿El teatro es un mundo de miles de direcciones a las que podemos mirar?
¿Es crear desde un hueco en el que se ha colado todo lo propuesto por un camino recorrido?
¿Es sacar a la luz lo que te enferma y lo que te hace feliz?
¿El teatro es una conclusión sin conclusión?

Raquel Valero- Tercero Regular

Texto de Eduardo Germán María Hughes Galeano, que fue un periodista y escritor uruguayo, considerado uno de los escritores más influyentes de la izquierda latinoamericana. 

La vida es el origen del teatro, y las personas y el halo que las recubre haciendo a cada una única,  es lo que nos permiten mostrar este tipo de arte. Viendo desde arriba, desde lo alto del cielo, observando el mar de fueguitos como el hombre del pueblo de Neguá, es como estamos los artistas.

ENCUENTRO CON LA COMPAÑÍA 10&10 DANZA

El 25 de noviembre de 2019 los alumnos y alumnas de Cuarta Pared asistimos a un encuentro con Mónica Runde e Inés Narváez por la celebración del 30 aniversario de la creación de 10&10 DANZA.

En la sala de teatro de la escuela pudimos ver ‘Ondine’, una pieza resultado del laboratorio de experimentación escénica ETC Cuarta Pared 2018. Ahora se ha convertido en homenaje a la que durante casi 15 años fue manager de la compañía.

Además se proyectó Básicos 10&10, dos de las piezas claves dentro de la historia de la compañía.

– “Anyway” (18 min) y fragmento del dúo central y alma de la coreografía.

– “Hebras de  mujer” (25 min).

Y por último, “Laberinto de memoria”, un recorrido visual, auditivo y dancístico.

GASTRO-ARTE 2020

Aquí está el ejercicio realizado en la clase de dramaturgia de los alumnos de 1º de regular del curso 2019-2020. En primer lugar los alumnos se dividieron en cuatro grupos para ir a visitar el Museo Reina Sofía, a cada grupo se le asigna una de las partes del menú clásico: primero, segundo, postre y bebida. En segundo lugar eligieron una obra sobre la que basarse para elaborar su plato, algunos inspirados en algún aspecto concreto de la obra o la interpretación de la misma. En el vídeo vemos la propuesta culinaria de cada grupo acompañada de una breve presentación, la puesta en escena del plató y por último la “cata” por el resto de alumnos.

LA PERRA (O LA NECESIDAD DE SER AMADO)

El viernes 25 de octubre de 2019 los alumnos y alumnas de cuarta pared asistimos al encuentro con los participantes de la obra “La perra (o la necesidad de ser amado)” representada en la sala cuarta pared. 

La perra es una obra que habla de las relaciones familiares que se forjan, que se estiran, que se desgastan con la excusa de la pérdida de Marisol, la perra de Cristina. Esta historia está basada en una historia real ficcionada por la autora y directora Cristina Rojas, a la que la pérdida de su perra la precipitó a este laberinto de personajes. 

Esta obra pertenece a la compañía “Tenemos gato”, compañía finalista de los premios Max a mejor autoría revelación por su anterior obra titulada “Felicidad”.